ESPECTACULOS

Un libro sobre los vericuetos de la creación literaria y el poder de la palabra

El escritor y filósofo alemán Uwe Timm, reconocido por un corpus ensayístico y de ficción que explora la relación entre literatura y memoria histórica, ofrece en Del principio y el fin.

Responsive image
Share on Google+




Sobre la legibilidad del mundo, un conjunto de cinco textos centrados en los fenómenos de la escritura a partir del análisis de un repertorio de obras y autores heterogéneos que van desde las Sagradas Escrituras hasta Goethe, Theodor Adorno y Albert Camus.


En el texto inicial de Del principio y del fin, el escritor se sumerge en la génesis de lecturas tan disímiles como el Antiguo Testamento, Las afinidades electivas de Goethe y La peste de Albert Camus para interpelarse a sí mismo y al lector sobre sobre el comienzo de una obra literaria y los motores de la creación.

Timm se vale del análisis del comienzo y el final de algunas producciones míticas y literarias para abordar las dificultades formales inherentes a la labor literaria, la disciplina que requiere toda prosa descompuesta en una introducción y un desenlace vinculados por un nudo.

"La cosmogonía del Antiguo Testamento encuentra su correspondencia trivial en la hoja en blanco, que en la imaginación de quienes escriben -e incluso de quienes quieren escribir- tiene hasta un significado mítico. Lo que allá es oscuridad, aquí es el blanco inocente del papelo el parpadeo gris de la pantalla que hay que llenar y llenar bien", apunta Timm en el libro.

Sobre la novela de Camus, el ensayista sostiene que tiene un comienzo que toma recursos de la crónica pero que a su vez articula elementos de la ficción en tanto remite a un suceso que nunca ocurrió: la historia de la peste en la ciudad argelina de Orán, que como consecuencia de la epidemia queda replegada del resto del mundo.

Timm destaca del texto del escritor nacido en Argelia la manera en que esboza el sinsentido de la existencia y su concepción de un mundo azaroso que no responde a ninguna voluntad creadora pero que exhibe una "moral vinculante" según la cual vale la pena actuar e incluso morir: se filtra entonces la defensa de la vida frente a la muerte, la lucha contra el tormento y la falta de libertad.

En Del principio y el fin, editado por la Universidad de San Martín (Unsam), el escritor desgrana su concepción de la buena novela, amparada en la existencia de un plus, un excedente de significado que va más allá del que el autor creyó darle, "plus que el texto literario puede revelar mediante nuevas preguntas y en tiempos nuevos".

"La novela tiene la libertad de jugar con todas las posibilidades. No puede ni quiere reconstruir la realidad pasada, sino que le interesa escribir una contrahistoria", sostiene el autor en este libro que reúne cinco conferencias que ofreció hace seis años en la Universidad Goethe de Frankfurt.

Para Timm, la buena literatura se ocupa del lenguaje, concretamente apunta a diluir el poder de la palabra: "No solamente en el nombrar o denominar, o en la cuestión meramente comunicativa de una conversación, sino justamente en determinados usos en la dinámica del poder que se da a través de la palabra", explica.

Timm (1940, Hamburgo) terminó el bachillerato en la Academia de Braunschweig, luego estudió germaní¬stica y filosofí¬a en Munich y Paris y se doctoró con la tesis "El problema del absurdo en el obra de Camus". Paralelamente inició su carrera como escritor, influido por el movimiento estudiantil de 1968, época que reflejan, entre otras, las novelas Verano caliente, La huida de Kerbel y Rojo.

Su última obra de ficción publicada en la Argentina, Tras la sombra de mi hermano(Destino, 2007), recrea la experiencia autobiográfica de su historia familiar durante la Segunda Guerra, una historia que contribuyó a reabrir un nuevo debate sobre la memoria histórica alemana.

Algunos de sus numerosos premios son el Premio de Literatura de la Academia de Bellas Artes de Baviera (2001), el Premio Napoli (2006), el Premio Heinrich Boll (2009) y el Premio de Honor a la Cultura de la Capital Munich (2013).

En Del principio y del fin..., Timm sostiene que el lenguaje, en tanto construcción, determina la existencia de las cosas al nominar todo aquello que irrumpe en el campo de la percepción. En esa línea, apela a una idea del filósofo Roland Barthes, quien decía que el lenguaje y las palabras "nos obligan a hablar, tienen un poder que nos impone el acto de hablar".

"La buena literatura se ocupa del lenguaje y lo tematiza. No toma a la lengua como algo obvio, sino que lo que hace es poner en evidencia el hecho de que tenemos una lengua", concluye el escritor.


Fuente: Telam.

www.agendauno.com.ar - info@agendauno.com.ar
San Martin 623 – 2do. Piso – Ofic. 1 - Tel 422-0217
San Miguel de Tucumán - Tucumán, Argentina - C.P. 4000