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15 datos que no sabías sobre Corea del Norte que te harán sentir más cerca del fin del mundo

La Guerra Fría marcó la historia de Corea de forma determinante, en un momento en que las dos grandes potencias, la URSS y Estados Unidos, competían por la hegemonía mundial. Corea fue ocupada por el militarismo japonés y al fin de la Guerra, fue dividida en dos partes por el paralelo 38.

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“Éstas son las últimas cosas —escribía ella—. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he visto, de las que ya no existen; pero dudo que haya tiempo para ello. Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo. No espero que me entiendas. Tú no has visto nada de esto y, aunque lo intentaras, jamás podrías imaginártelo. Éstas son las últimas cosas”.Paul Auster, “El país de las últimas cosas”

La Guerra Fría marcó la historia de Corea de forma determinante, en un momento en que las dos grandes potencias, la URSS y Estados Unidos, competían por la hegemonía mundial. Corea fue ocupada por el militarismo japonés y al fin de la Guerra, fue dividida en dos partes por el paralelo 38. Este hecho histórico representaba la intervención de las grandes potencias en territorio del pueblo coreano, imponiendo en cada región su dinámica; ante ello se sucedieron reacciones rebeldes que reivindicaba la soberanía en norte y sur.


Hoy, en plena era de globalización neoliberal, los impactos de este conflicto se hacen sentir en el hecho de que Norcorea se ha distinguido por continuar desde el fin de la segunda guerra bajo un hermetismo celoso de la intervención norteamericana. Algunos rasgos que preocupan al mundo es la línea militarista de este país, preocupando especialmente el armamentismo nuclear, pues ha declarado estar lista para hacer frente a un eventual ataque de Estados Unidos.

La ONU ha impuesto sanciones y condenado las pruebas nucleares recientemente realizadas por este país, pues el organismo asevera que implican una desestabilización regional y mundial. 

Corea del Norte ha estado en la mira también por escándalos de ataque cibernético que ha negado, entre algunos datos que hacen de este hermético país, una región que intriga. Apuntamos aquí algunos rasgos políticos, económicos y culturales que demuestran el giro actual de este país, que dentro de la gran esfera de la globalización mundial actual, está jugando un importante papel que nos preocupa en relación al debate acerca del desarme nuclear. Amenaza que nos hace sentir a las generaciones contemporáneas ante el abismo del fin del mundo.
Corea del Norte ha creado una una zona horaria propia, correspondiente a la usada antes de la intervención japonesa.
Corea del Norte ha duplicado la importación de artículos de lujo, como whiskey, cigarrillos e incluso hamburguesas norteamericanas, ropa Gucci, en contaste con las hambrunas que se vivieron en zonas rurales.


Los coreanos que nacieron después de la guerra son más bajos en estatura debido a la subalimentación. En 2008, la FAO estimó que el 40% de la población requiere de ayuda alimentaria.
La capital, Pyongyang, tiene una población numerosa que equivale a una ciudad norteamericana como Houston. Es la ciudad más poblada de Corea.
La población que realiza el servicio militar es 2.5 veces la población de Noruega. En enero de 2015 se aprobó el servicio militar obligatorio para las mujeres entre 17 y 20 años.


Sólo 2.83% de los caminos en este país están pavimentados, acorde a los datos que aporta la revista Forbes.
Ha sido considerado uno de los países más corruptos junto con Somalia. Acorde a información del Banco Mundial, la Organización de Transparencia Internacional.


El 6 de enero de 2015, Corea del Norte realizó su cuarta prueba atómica de una bomba de hidrógeno, lo cual ha preocupado al mundo entero, provocando que el Consejo de Seguridad de la ONU convoque a una reunión de emergencia para abordar la situación. 


Después de una cerrazón de décadas, en Pyongyang ya funcionan pizzerías, hamburgueserías y locales donde pueden conseguirse marcas internacionales como Malboro o Coca Cola, abriéndose al mercado capitalista.
La gran hambruna en los años 80 cobró más de 300 mil millones de vidas.


Sólo la élite puede comprar en los supermercados y comer en los grandes restaurantes que se han abierto en la capital.
Existe al interior sólo la Intranet, mas no Internet, la red es nacional, sin embargo muy pocos tienen acceso ya que los sitios deben estar aprobados por el gobierno.


Existe una restricción cultural, por lo que muchos norcoreanos desconocen el nombre de artistas, filmes y músicos norteamericanos famosos.


La propaganda política en el país es arrasadora, no sólo en la televisión y periódicos sino en las calles mediante esculturas, monumentos y grandes murales.


El sistema de transporte es sumamente precario y en algunos desplazamientos a lo interno por el país se requieren permisos especiales.


Sería necesario revisar a conciencia cuáles son los intereses por los cuales Estados Unidos critica a Corea del Norte de manera tan severa, se intuyen intereses por recursos económicos y control de territorios. En un mundo en el que el desigualdad social es cada vez más abismal, resta cuestionar los vestigios de una sociedad globalizada que piensa al progreso en términos de consumismo. Tendríamos que preguntarnos por nuevos parámetros en que se defienda la dignidad humana frente a cualquier tipo de despotismo, sin seguir el modelo capitalista.


Fuente: Culturacolectiva.

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