ESPECTACULOS

Ex músicos de Spinetta recrearon con emoción y virtuosismo el disco A 18 minutos del sol

Una verdadera obra maestra en su discografía que no fue debidamente valorada en su momento, en un show en el que combinaron en iguales dosis momentos emotivos, virtuosismo y buen gusto musical.

Responsive image
Share on Google+




El bajista Machi Rufino, único integrante que fue parte de ese disco; el baterista Luis Cerávolo, quien tocó en los conciertos presentación de la placa; el guitarrista Guille Arrom, músico de Spinetta entre 1987 y 1991; y el tecladista Andrés Beeuwsaert ofrecieron un concierto en la víspera de lo que sería el cumpleaños 66 del genial músico, en el que rescataron el espíritu que atravesó ese registro de 1977.

A la altura de lo que el homenajeado hubiera querido, el recuerdo no cayó en golpes bajos y apuntó a la excelencia musical, un objetivo altamente superado gracias a las descomunales interpretaciones instrumentales de cada uno de los miembros de este proyecto llamado “A 18 minutos”.

Sin demasiadas estridencias, el cuarteto inició el concierto con “Toda la vida tiene música hoy”, la canción con la que Spinetta recibió a su primer hijo Dante, aunque desde ese primer momento quedaron marcadas las pautas de lo que se escucharía en la próxima hora y media.

Mientras Arrom y Beeuwsaert desplegaban solos plagados de imaginación y buen gusto, Machi y Cerávolo construían sólidas bases que lograban el sueño compartido de una banda de música y un equipo de fútbol: velocidad y precisión.

Un párrafo aparte merece la voz de Machi Rufino, lamentablemente uno de los tesoros mejores escondidos del rock argentino, que apenas pudo apreciarse en “El sur de la ciudad” de Pappo´s Blues y “Pleamar de águilas”, de Invisible. El bajista logra a lo largo de todo el recital entonar con un preciosismo que hace pensar que no podría existir mejor reemplazo para esas interpretaciones.

En “¿Dónde está el topacio?” se hizo cargo el tecladista de la voz principal, en un tono similar al de Machi, en un pasaje en donde se destacó también por el complejo entramado de notas que dibujaba en su piano.

Le siguió la veloz “Telgopor”, una deformación de (Diego) Rapoport, el tecladista original en el disco, quien falleció en diciembre de 2011, en una versión por momentos incluso más jazzera que la original, a raíz de las improvisaciones en los solos.

En este sentido, la presencia de Arrom hace que a la hora de los solos no se copien las notas exactas que se tocaron en la versión original, sino que la guitarra explore otras posibilidades que brinda el idioma del jazz rock. Seguramente, esto es posible debido a que este guitarrista cuenta con mayores recursos técnicos que Spinetta como ejecutante, aunque este último suplía cualquier falencia con un toque muy personalista.

En la primera parte del show en la que se interpretaron las ocho canciones del disco, se fueron sucediendo “Viejas Mascarillas”; y la ovacionada “Canción para todos los días de mi vida”, una especie de rara avis dentro de esta placa, debido a su tono intimista y acústico, acaso por tratarse de un tema escrito en la época de Almendra.

Le siguieron “Viento del azur”, en donde subió como invitado el baterista Gustavo Spinetta, también colaborador especial en el disco; y la bellísima “La eternidad imaginaria”. El cierre de esta primera parte fue con la canción que le dio el título al disco, un veloz jazz, en donde se intercalan imaginativos solos de piano y guitarra.

“Fue un disco que no se entendió en el momento pero, como siempre, él estaba adelantado. Muchos años después apareció Sting haciendo lo mismo y lo aplaudieron”, reflexionó Machi ante el público, al recordar la ruptura con cierta parte de su público y con la prensa especialidad que este disco significó para Spinetta.

“Cómo el disco terminó pero ninguno se quiere ir, vamos a tocar más temas de Luis Alberto”, anticipó el bajista, poco antes de que desfilaran canciones extraídas de la etapa con Jade, la continuación natural de este proyecto jazzero, aunque mestizada con el pop y la new wave imperante en los tempranos `80.

Con Juan Pablo Rufino, el hijo de Machi, como invitado llegó una versión de “Diganlé”, con un escalofriante solo de Arrom sobre el final. Luego fue el turno de “Era de Uranio”, una canción que el bajista viene interpretando regularmente con su trío junto a Lito Epumer y Cristian Judurcha.

El momento más festejado de la noche se produjo cuando el guitarrista ejecutó en una guitarra acústica la introducción de “Durazno sangrando”, la recordada pieza de Invisible.
Tras presentar a la banda y contar anécdotas vividas con cada uno de ellos, Machi destacó que el proyecto “va a seguir” porque a todos les “gusta mucho tocar juntos”.

El cierre contó con el momento más roquero de la noche cuando la banda arremetió con una furiosa versión de “Lejísimo”, el tema que abre “Téster de violencia”, disco en el que tocaron Machi y Arrom.

Para el bis se reservó “Los libros de la buena memoria” de Invisible, lo cual garantizó que la emoción se apoderada del lugar y casi susurrando el público coreó la totalidad de una de las letras más bellas escritas por Spinetta.

“A 18 minutos del sol” fue el tercer disco solista en la carrera del Flaco, aunque en cierto modo fue el primer paso para una carrera en solitario, luego de las experiencias con Almendra, Pescado Rabioso e Invisible.

Ocurre que anteriormente había editado “Spinettalandia y sus amigos”, un caótico disco grabado en medio de improvisaciones con músicos invitados; y el mítico “Artaud”, aunque fue lanzado bajo el paraguas de Pescado Rabioso.

A pesar de que la placa fue muy criticada por la prensa, que acusaba a Spinetta de haber adoptado esa postura por simple snobismo, y por el público que no le perdonaba no haber continuado con la línea musical mostrada en sus formaciones anteriores, el músico solía definirla como “una de las mejores grabaciones” de toda su carrera.

Incluso, en varios reportajes destacaba que muchas de las canciones del disco habían sido grabadas en primera toma.
La banda que tocó en ese disco estaba integrada por Machi, en bajo; Rapoport, en teclados; Oscar López, en batería: y el propio Spinetta, en guitarra y voz.


Fuente: Telam.

www.agendauno.com.ar - info@agendauno.com.ar
San Martin 623 – 2do. Piso – Ofic. 1 - Tel 422-0217
San Miguel de Tucumán - Tucumán, Argentina - C.P. 4000