OPINIÓN

La Noche del Mundo, Las Fuerzas Armadas y el pueblo Argentino

Nota de opinión de Juan Serra para Agenda Uno, que plantea el rol de las fuerzas armadas en la vida civil de los Argentinos.

Responsive image
Share on Google+




Una película documental imprescindible para sacar a luz historias enterradas en el Norte Argentino. Testimonios de la intolerancia hacia el otro que se repiten desde hace 500 años. Ejemplo reciente de lo que pueden hacer las FFAA contra su pueblo.

Con la precaución de saber que hay historias recientes que duelen en el alma y en el cuerpo fuimos a ver la película “La Noche del Mundo”.

Recordar, para algunos, lo que pasó en los siniestros años de la última dictadura cívico-militar, o recién enterarse, para otros, de aquel genocidio, da casi lo mismo: imposible no emocionarse hasta las lágrimas y a su vez dar paso a un escalofrío de temor y angustia al saber que a pocos metros de donde estábamos sentados, no muy lejos del bar donde luego tomaríamos un café, o bastante cerca de la escuela donde acuden nuestros nietos, o en el mismo barrio de la iglesia de tantos rezos, en el muy histórico San Miguel de Tucumán, hay un Pozo de 40 metros de profundidad llamado “El Pozo de Vargas”, donde se arrojaron los cuerpos secuestrados, ultrajados y asesinados de hermanos argentinos con el fin de invisibilizar y ocultar, una vez más, la barbarie humana de no aceptar que hay otros diferentes.

Porque de eso se trata este documental que nació en España como un proyecto de investigación de familiares directos de las víctimas: dar testimonio que el horror no es de otro planeta, ni de otro continente, ni de otra provincia: el horror también es nuestro, bien tucumano para este caso.
Ese es, entre otros,  el gran valor de estos testimonios: mirarnos y reconocernos como sociedad que aún necesita responder preguntas acudiendo a la memoria, la verdad y la justicia. Responder preguntas que también agudicen la sensibilidad de mantenernos alertas.

No puede escapar a una reflexión profunda constatar que similares hechos al “Pozo de Vargas” ocurrieron a lo larga de la historia de nuestro Norte Argentino, donde quitar la vida con diferentes dispositivos parece ser el modo más adecuado para quitar ideas, religiones, libertades o tierras.
Sabido es que el deseo de riqueza y poder pareciera no tener límites. Tampoco reparan los defensores de la desigualdad en recrear teorías que justifican el exterminio y las matanzas indiscriminadas: son salvajes y no tienen alma, dijeron hace 500 años; son la grasa militante dijeron hace unos meses.

¿Acaso hay alguna continuidad en esa porfía de hacer desaparecer al diferente?

¿Cuántos exterminios ocultos de pueblos, culturas, ideas y palabras encierra Tucumán? ¿Cuántas rebeliones silenciadas o ignoradas aún perduran en el inconsciente de la sangre nativa que corre por las venas de muchos excluidos?

¿Cuántos de nosotros reconocemos o nos reconocemos herederos de otros tucumanos que fueron corridos de sus hogares y sus tierras antes y después del cierre de los ingenios?

Muchos Pozos de Vargas llevamos en la mochila los Tucumanos.

Demasiados para que hoy quieran convencernos que, nuevamente, las fuerzas armadas en las calles puedan sanar las heridas: no puede ser remedio de nada agudizar el enfrentamiento de hermanos contra hermanos.
Y no está demás decir que “esto ya lo vivimos y padecimos”. Y que no queremos que se repita.
Por eso, vale la pena ver varias veces el documental “La noche del mundo”.

www.agendauno.com.ar - info@agendauno.com.ar
San Martin 623 – 2do. Piso – Ofic. 1 - Tel 422-0217
San Miguel de Tucumán - Tucumán, Argentina - C.P. 4000