ESPECTACULOS

La sórdida trama que se teje detrás de los brillos de los hoteles all inclusive

Deposita al lector en uno de esos hoteles situados en lugares paradisíacos, con mar, palmeras y piletas climatizadas que prometen unas vacaciones soñadas sin restricciones de ningún tipo y a un precio sin parangón.

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No todo lo que reluce es oro, dice el refrán que bien puede aplicarse a la novela "All inclusive", de Roberto Gárriz, que deposita al lector en uno de esos hoteles situados en lugares paradisíacos, con mar, palmeras y piletas climatizadas que prometen unas vacaciones soñadas sin restricciones de ningún tipo y a un precio sin parangón.

"Todo el mundo sabe que all inclusive significa 'todo incluido' en inglés, pero una traducción más ajustada al sentido real que a las palabras podría ser 'sin límite' o, también, 'a reventar'. El turista paga por la ilusión de comer sin límite, beber sin límite, y así", dice el narrador de esta novela, recién publicada por Libros del Zorzal.

Roberto Gárriz (Buenos Aires, 1965) es autor de las novelas "Echándonos de menos" y de "Las tetas de Perón". En literatura infantil publicó el cuento "El cumpleaños" y la novela "El caso de las liebre muertas".

El disparador, cuenta el autor a Télam, "fue una estadía en un complejo con este sistema" y aunque la cuestión social irrumpe en la trama con fuerza no la denomina crítica, "más bien un relato paródico del estado de cosas".

"La novela refuerza determinados clichés como el turista grosero, la diversión obligatoria, el negro bien dotado... y en ese sentido, la posibilidad de que también estén incluidos el sexo y las drogas es bien concreta en el contexto de la trama. El hotel es un mundo en sí mismo, con sus propias reglas (donde no se usa dinero, por ejemplo). El huésped está para consumir lo que quiera, todo lo que está allí está a su disposición", describe.

"Claro que el mundo 'real' interviene, sin perjuicio de los intentos para que los turistas no tomen contacto con esa realidad de afuera -apunta Gárriz-. Hoteles, lavado de dinero, prostitución y drogas son elementos que vienen juntos desde hace tiempo. Lamentablemente no es un invento de la ficción".

- ¿Por qué te interesó el tema del all inclusive?
- El sistema te dice: vos elegís el lugar y del resto nos encargamos nosotros. De todo el resto. Ni siquiera hay que llevar dinero, porque no lo necesita, está todo pago. Eso es lo bueno y a la vez lo malo, según cómo o según quién lo mire. Hay una paradoja en que el turista elije el lugar y a la vez, ese lugar termina siendo muy parecido a otros complejos con el mismo sistema en lugares muy distintos del mundo.
("Todavía no hay huéspedes en el salón y el día del hotel no ha empezado oficialmente. Una gran cantidad de personas duerme en sus habitaciones y otra legión, igual de silenciosa, trabaja para ellos".)

- En el relato no todo es idílico ¿Qué peligros acechan en este tipo de vacaciones pautadas?
- En general los lugares de veraneo se venden con el argumento de ser seguros. Hasta el turismo aventura deja claro que los peligros son pautados, hasta ahí, de mentirita. El único peligro real que corre el turista es el aburrimiento o el agobio derivado del contacto permanente con la familia. Por eso se proponen actividades variadas a toda hora para todas las edades.
("A las 9 de la mañana empieza la música y la animación, bien arriba, a los gritos, buscando el máximo de excitación, el dinamismo (...) Juegos y adivinanzas, bailes, gimnasia en la piscina, campeonatos de beber cerveza o de retroceder en chancletas, todo vale en esa cruzada de la diversión".)

- La trama muestra un gran escenario donde el paisaje queda opacado, reluce lo artificial, el plástico ...¿Un alerta a los desastres perpetrados por el turismo al medio ambiente?
Algo de eso, a veces uno tiene la sensación que nuestra presencia en medio del paisaje no lo embellece. Es una foto que se arruina si uno se cuela en ella.
("A pesar de los numerosos carteles que imploran que no se alimenten a los animales silvestres, los turistas, o bien desconocen que son los animales silvestres, o no entienden que proporcionarles helados, papas fritas o frutas sea alimentarlos.")

- La desigualdad y una violencia latente que se exacerba en el tiempo irrumpen en este formato tan elaborado para rendir económicamente ¿Querías remarcar estas situaciones?
- Entiendo que esas situaciones están y se ven. No hace falta remarcarlas, sí me interesaba pensar cómo es el reverso del all inclusive, cómo será la situación de los que están en el todo incluido sin tener casi nada incluido.
("Tomé el camino de la piscina, un camino desaconsejado, pues el personal de cocina debe evitar ser visto por los huéspedes fuera de su lugar de trabajo o del salón comedor al que estemos asignados cada día.")

- Otra idea que da vueltas a través de los personajes, es la de las máscaras, la transmutación, el teatro, recursos para sentirse cómodo en esos espacios donde nada es lo que parece.....
- Me despierta mucha curiosidad la transmutación pero la que sucede en la realidad. La del empleado corriente y solidario que se convierte en gerente despiadado, la del recién llegado que se empeña en hacerse el nativo. La impostura en general.
("Con el correr de los días, el trabajo extenuante, el hambre permanente, la falta de recursos, todo eso bajo este sol que no conoce de clemencia, mi color de piel se fue adaptando a la condición general. Solamente con la piel oscura se pueden resistir esas condiciones infrahumanas")

- La domesticación de la naturaleza tiene como un sino trágico, como un despertar de los demonios ¿A qué atribuís esta sensación?
- No estoy en contra de la domesticación de la naturaleza, y no podría asegurar que despierte demonios. Sí estoy seguro que si un lugar turístico fuera arrasado por una tragedia natural, tal vez causada por los mismos turistas, la noticia en el diario no conmovería a los que estuvieron allí. A lo sumo les daría tema de conversación para una reunión. Como los que se ufanan por haberse llevado una rama del bosque petrificado de los arrayanes o dibujado un corazón entre pinturas rupestres.
("Tiburones, eso sí que hay. Por eso pusieron una red enorme y tiran al mar una sustancia venenosa que está matando casi todos los peces, pero permite que no se vengan los tiburones.")

- ¿Por qué elegiste para narrar un tono cercano a la sátira?
- Es una pregunta difícil de responder. No sé si puedo decir que el tono se elige. En mi caso sería más correcto decir que el tono se impone y yo no me resigno.


Fuente: Telam.

 

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