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El legado teórico, político y retórico de Laclau, según Horacio González

En el marco de un homenaje al teórico político argentino Ernesto Laclau, fallecido en abril de 2014, el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, participó en el Centro Cultural Kirchner de la mesa Repensar la izquierda, junto a los invitados internacionales Ricardo Camargo, Yannis Stavrakakis, Christophe Ventura y Katja Kipping.

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Laclau (1935-2014), teórico político postmarxista, fue investigador, profesor de la Universidad de Essex (Gran Bretaña) y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires, Universidad Nacional de Rosario, Universidad Católica de Córdoba, Universidad Nacional de San Juan y Universidad Nacional de Córdoba.

Entre sus muchos libros, se destacan: Hegemonía y estrategia socialista, La razón populista, Misticismo, retórica y política, Emancipación y diferencia y Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo. Fue, además, director de la revista Debates y Combates.

En el encuentro, realizado en La Cúpula del CCK, González contó: "A Laclau lo recuerdo cantando tangos. No cantaba mal, pero más que cantar bien lo que hacía era expresar cada vez que venía a la Argentina un cierto acuerdo de nostalgia. También le gustaba aplicar cierto tipo de humor que no era fácil de distinguir si era de acá o de otro lugar: era un estilo que le servía para revisar su pasado".

"Un pasado -continuó- de militancia política en la universidad y en un partido político. Ese partido político era el Partido Socialista de la Izquierda Nacional. En esas cuatro palabras estaba encerrada una promesa teórica futura que él desarrollaría y también un gran fracaso político, a cargo de los dirigentes de ese mismo partido que habían quedado en la Argentina".

Ese partido, según González, "profesaba una notoria fe anti-británica. Su línea de interpretación de toda la historia argentina estaba relacionada con algo que hoy llamaríamos esencialista: la presencia del imperialismo británico como categoría interior de la historia de la sociedad argentina".

Luego, González contó que "el máximo dirigente de ese partido, Jorge Abelardo Ramos, habría dicho alguna vez: 'cuando se abran los archivos del Foreign Office (ministerio de Gobierno británico) de los secretos que nos vamos a enterar'. Laclau contaba, con humor, que cuando fue al Foreing Office vio que no había secretos, estaba todo a la vista".

"La teoría de Laclau parte de querer descifrar como enigma lo que estaba a la vista en la conjunción de las expresiones 'socialismo', 'izquierda' y 'nación', que fueron claves en los 30 años del partido de Jorge Abelardo Ramos", explicó el sociólogo.

Y se preguntó: ¿Pero no sería un poco injusto interpretar a Laclau como alguien que apenas desarrolla en su máximo nivel posible un conjunto de tensiones que ya estaban involucradas en su experiencia política juvenil? Sí, es injusto, porque sus libros ponen en marcha un magnífico sistema de lectura, una maquinaria, que mucho tenía que ver con la experiencia de las articulaciones no conjugadas".

"Los dirigentes de su partido no tenían la idea de que las articulaciones no cerraban, trabajan sobre articulaciones cerradas -apuntó González-, y por lo tanto serían esencialistas. Laclau inicia muchos de sus libros con una profesión de fe no esencialista, eso lo lleva a su descubrimiento máximo, que estaba inscripto en toda la lingüística contemporánea: el significante vacío".

Según el ensayista, Laclau "inventa una teoría que es fundamentalmente un gran aparato retórico, termina reconociéndose como retórico, es decir la ciencia fundante de cualquier intento de hacer ciencia social o política en el mundo contemporáneo: es el mundo clásico y el mundo antiguo que está entre nosotros".

"El pensamiento geométrico de Laclau busca permanente las grandes figuras de la retórica, que son figuras revolucionarias que ponen obstáculos a la idea de revolución. Ese es el gran drama nuestro: pensamos en la revolución y le ponemos obstáculos a nuestro propio pensamiento", reflexionó González.

Y sostuvo: "Laclau se hizo como intelectual en medio de una teoría de las articulaciones que quiso desplegar sobre la historia. Construyó toda una teoría sobre el enunciado, la enunciación, y sobre la capacidad de nombrar pueblos a través de la enunciación".


Fuente: Telam.

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